La Selección Argentina alcanzó su mejor actuación en casi 20 años en los Campeonatos Iberoamericanos disputados en la Videna de Lima, obteniendo 4 oros, 4 platas y 4 bronces, destacándose atletas como Micaela Levaggi, Belén Casetta y Bruno De Genaro. En este marco, la posta masculina de 4×100 metros renovó su récord nacional por sexta vez en los últimos tres años y volvió a subir al podio.
En la historia de los Campeonatos Iberoamericanos, el relevo argentino de 4×100 ha subido al podio en cinco ocasiones: en Santiago de Chile 1962 (bronce con 41.6), Medellín 1996 (bronce con 40.33), Iquique 2008 (plata con 40.28), Cuiabá 2010 (39.85) y recientemente en Lima 2026 con un equipo que repite integrantes y suma a los hermanos Villegas.
Trayectoria y logros del relevo femenino y masculino
Históricamente, la posta 4×100 fue una de las fortalezas del atletismo argentino a nivel sudamericano, con diez títulos sudamericanos, aunque la última victoria fue en 1952. Desde entonces, Brasil ha dominado la disciplina en la región y a nivel mundial. La mayor gesta argentina data de hace 90 años con el cuarto puesto en la final olímpica de Berlín 1936, carrera en la que Jesse Owens ganó su cuarta medalla de oro. El equipo nacional registró 42.2 con Juan Lavenás, Antonio Sande, Carlos Hofmeister y Clifford Beswick.
En años recientes, gracias al progreso de los velocistas nacionales, el relevo 4×100 mejoró sustancialmente, logrando un importante podio en los Juegos Panamericanos de Santiago de Chile 2023 con Tomás Mondino, Bautista Diamante, Juan Ignacio Ciampitti y Franco Florio, que establecieron un récord nacional de 39.48 segundos, cercano a la medalla de bronce obtenida en 1951 con 41.8.
La evolución del récord nacional desde sus inicios
El récord argentino en 4×100 ha descendido continuamente, con tiempos pioneros como 41.56 en Helsinki 1952 y progresos notables en las últimas décadas con marcas por debajo de los 40 segundos, incluyendo el reciente 39.34 en Lima 2026 con los atletas Lucas Villegas, Juan Ignacio Ciampitti, Daniel Londero y Tomás Villegas.
El cronometraje manual registra marcas desde 1921, con registros iniciales de 45.8 segundos. Desde entonces, el atletismo argentino ha desarrollado una rica trayectoria en esta prueba, que hoy sigue mostrando un avance sostenido y promete nuevos logros internacionales.















