Toledo pasó otra vez los 80m y terminó 10° en el Mundial

Brain Toledo se marchó este miércoles 26 de agosto con el décimo puesto en la final de lanzamiento de jabalina, del Campeonato Mundial en el Estadio Nacional (“Nido de Pájaro”) de Beijing. Por cuarta vez en la temporada, y en toda su campaña, volvió a estar por arriba de los 80 metros, en una competición que proclamó -por primera vez en la historia de la prueba- a un representante kenyata: Julius Yego.

Toledo venía de convertirse en el primer sudamericano en el historial de los mundiales que alcanza la final de jabalina, tras su récord nacional de 83.32 en la qualy del lunes. En la competición decisiva arrancó con 78.27, mejoró tres centímetros en le segundo tiro y llegó a los 80.27 en el tercero. No le alcanzó para quedar en el top-8 que, con tres disparos más, peleaba la zona de arriba. El corte fue en los 83.13 que el campeón de Moscú 2013, el checo Vietszlav Vesely, había logrado a último momento.

Para Toledo, esta gran actuación mundialista repotencia su campaña, tras un par de temporadas en que tuvo que ausentarse largo tiempo por lesión. Ya se está afirmando sobre los 80 m. y comienza a incursionar con los más grandes y más experimentados de la prueba.

El kenyata Yego venía con el mejor registro de la temporada (91.39 en Inglaterra) y con el antecedente del título de la Commonwealth 2014. Pero la nota la dio el egipcio Shab Abdelrahman quien, con un disparo de 88.99 en el segundo intento, se colocó sorpresivamente en la punta. Yego, quien había comenzado con un nulo y 82.42 en el segundo, replicó con los 92.72 del tercero que serían finalmente su marca de la victoria. El egipcio (89.21 como mejor antecedente hace dos temporadas) hizo nulo en sus cuatro tiros siguientes, Yego rehusó el cuarto y quinto, cerrando con un nulo, cuando ya se había asegurado el título.

El nivel fue muy superior al de Moscú 2013 -cuando Veszely había ganado con 87.17- y Yego no solo batió el récord africano, sino que quedó a sólo ocho centímetros de la marca del Campeonato que ostenta el legendario jabalinista checo Jan Zelezny.

Fue, además, la demostración de la expansión del atletismo de Kenya, hasta ahora la potencia dominante en mediofondo y fondo. El título de ayer de Bett en los 400 vallas y el flamante logro de Yego (el primero de su país en pruebas de campo) comienzan a mostrar que Kenya no sólo es una cantera de grandes corredores.

La medalla de bronce de esta noche en Beijing fue para otro de los habituales protagonistas de la jabalina de primer nivel, el finés Tero Pitkämäki, quien en una serie muy regular terminó con 87.64 m., delante del alemán Thomas Röhler (87.41). Luego figuraron el otro finés Antti Ruuskanen (87.12), otros dos alemanes (Andreas Hoffman con 86.01 y Johannes Veter con 83.79), y el citado Vesely con sus 83.13.

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